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La Autoridad Sanitaria hizo un llamado a quienes ejercen ilegalmente este oficio, a iniciar los trámites para obtener dicho certificado y evitar multas asociadas a las futuras fiscalizaciones. Todo, para proteger la salud de la población.

El Decreto 304 del Ministerio de Salud aprueba y regula el reglamento de tatuajes y prácticas similares. Es la guía fundamental para quienes desean instalarse con locales de esta naturaleza, ya que contiene la normativa, procedimientos y requisitos que la Autoridad Sanitaria debe velar para su cumplimiento.

No es un tema ligero, ya que se trata de procedimientos que requieren una estricta práctica sanitaria, que asegure la salud de las personas. “Los riesgos son altísimos al usar material no estéril, que están asociado a riesgo de hepatitis B, de VIH/Sida y riesgos asociados a procesos infecciosos y que en el tema de tatuajes es frecuente, cuando no se tienen los cuidados en este tipo de instrumentos que mencionamos. Todos los materiales que se utilicen en los tatuajes deben estar estériles, lo mismo que para el piercing”, comentó  José Daniel Barría, encargado de profesiones médicas, paramédicas, farmacia y medicinas complementarias alternativas de la Seremi de Salud Aysén.

“Son dos llamados, uno es a las personas que realizan tatuajes y piercing a regularizar su situación. Nosotros como Autoridad Sanitaria podemos entregar la orientación de aquello que se necesita para cumplir con la normativa sanitaria y regularizar su lugar de ejercicio mediante una autorización sanitaria y por otro lado, el llamado es a las personas que se quieren realizar un piercing o tatuaje a que pregunten en el lugar donde se lo van hacer, si es que tiene la autorización sanitaria correspondiente”, precisó Verónica Godoy, Seremi (S) de Salud.

José Barría agregó que hace un par de años dos personas fueron trasladadas a Santiago, producto de procesos infecciosos generados a partir de un piercing, en un local no establecido y sin las normas sanitarias que exige la ley.

Si bien la esterilización del material y la técnica aséptica son primordiales, también lo son las condiciones de infraestructura, donde destacan superficies lavables, lavamanos, silla y camilla adecuada, entre otras. Todo, con el fin de reducir al mínimo las complicaciones que se puedan generar a partir de un piercing o tatuaje.

“El proceso tiene que hacerse en la Seremi de Salud, el director técnico, que es el tatuador, tiene que demostrar los conocimientos. La persona a cargo tienen que ser mayor de edad y acreditar ante la Autoridad Sanitaria competente que somos quienes emitimos la autorización, y el director técnico es el responsable ante la Autoridad Sanitaria del cumplimiento de todas la normas sanitarias dentro del establecimiento”, finalizó José Daniel Barría.

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